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The Blue Letter Bible

David Guzik :: 1 Reyes 19 – Dios Anima a un Elías Desanimado

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1 Reyes 19 – Dios Anima a un Elías Desanimado

A. Elías huye hacia el desierto.

1. (1 Reyes 19:1-3) La amenaza de Jezabel.


Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.

a. Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho: El reporte llegó como un gran golpe a este campeón adoración de Baal y Astarot en Israel. Ella tenía en muy alta estima a estos sacerdotes que ella los mantenía de la tesorería real – y ahora habían muerta por la mano de Elías.

b. Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos: Jezabel escuchó todo lo que Elías había hecho, abarcando la gran confrontación en el Monte Carmelo. Pero aún su respuesta no fue para decir, “El silencio de Baal y el fuego de Yahveh prueba que estoy equivocada y que Yahveh es Dios.” En lugar ella respondió con un voto de matar en 24 horas al hombre que expuso la mentira de la adoración a Baal, y que demostró la gloria de Yahveh.

i. “Él probablemente pensaba que el milagro en el Carmelo hubiera sido los medios de hacer efectiva la conversión de toda la corte y del país, pero, al hallarse en el error, él se desalienta en gran manera.” (Clarke)

c. Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba: No podemos decir con seguridad si esto era Dios conduciéndole o no. Esta claro que Dios quería proteger a Elías, pero no podemos decir si Dios quería protegerle en Jezreel o protegerle al sacarle de Jezreel. Sin embargo, Elías fue como 80 millas hacia al sur hacia Beerseba.

i. “Probablemente Elías había estado en la la mano de Jezabel. Si ella realmente quería ver muerto a Elías, ella seguramente le hubiera aprehendido sin advertencia y lo hubiera matado. Lo que ella deseaba era que Elías y su Dios fueran desacreditados delante de los nuevos convertidos que habían ayudado a Elías al ejecutar a los profetas de Baal.” (Patterson y Austel)

ii. “Elías fracasó en el mismo punto en el cual él era más fuerte. En la Escritura, esta el hombre más sabio que comprueba que es el más necio; y justamente como el hombre más manso, Moisés habló palabras apresuradas y amargas. Abraham falló en su fe, y Job en su paciencia; así, quien era el más valiente de todos los hombres, huyó de una mujer enojada.” (Spurgeon)

2. (1 Reyes 19:4) La depresión de Elías.


Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.

a. Y él se fue por el desierto un día de camino: Más allá de la distante ciudad de Beerseba, Elías se aisló a si mismo aún más.

b. Deseando morirse: Este poderoso varón de oración – lo suficientemente poderoso para hacer que la lluvia y el rocío se detuvieran por tres años y medio, y después lo suficientemente poderoso para hacer que comenzara de nuevo con su oración – ahora oraba deseando morirse.

i. Agradecidamente, esta oración no fue contestada para Elías. De hecho, ¡Elías fue uno de los pocos hombres en la Biblia que jamás murió! Nos podemos imaginar que mientras que él fue encontrado en el cielo, él sonrió y pensó en esta oración – y el bendito no que contestó su oración. El recibir un no como respuesta de parte de Dios puede ser mejor que recibir un por respuesta.

c. Basta ya: Sentimos que Elías quiso decir, “Ya no puedo hacer esto más Señor.” El trabajo era estresante, agotador, y parecía que no lograba nada. La gran obra en el Monte Carmelo no resultó en un reavivamiento nacional duradero o el volverse hacia Jehová.

i. Quizás Elías había especialmente esperado que los eventos en el Monte Carmelo harían que Acab y Jezabel volvieran y el liderazgo de Israel en general. Si fuera así, Elías olvidó que el pueblo rechazó a Dios a pesar de la evidencia, no debido a la evidencia.

ii. “Elías dijo, ‘Basta ya,’ pero aún no era suficiente aún para su propio deleite, pues el Señor tenía más bendiciones en el almacén para él... Fue así con Elías, pues él estaba a punto de tener esa maravillosa revelación de Dios en el Monte Horeb. Él tenía más por disfrutar, y la vida posterior de Elías parece ser la de uno de una apacible comunión con su Dios; al parecer él jamás vuelve a tener un desvanecimiento, pero al final su sol brilló brillantemente sin ninguna nube. Así que no era suficiente; ¿cómo pudo saber él que eso era? Solamente Dios es quien sabe cuando hemos hecho demasiado, y disfrutado demasiado; pero nosotros no lo sabemos.” (Spurgeon)

d. Oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres: Cuando Elías examinó el aparente fracaso de su obra, él, de manera instintiva, puso la culpa en su propia indignidad. Era porque él era un pecador, así como el resto de sus antepasados, que la obra pareció fracasar.

B. El ministerio de Dios hacia el Elías desesperado.

1. (1 Reyes 19:5-8) Dios ministra las necesidades físicas de Elías.


Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.

a. Echándose debajo del enebro, se quedó dormido: Esta era la misericordia de Dios extendiéndose hacia Elías. Físicamente hablando, él necesitaba descanso y refrigerio. Dios le dio descanso debajo del enebro, y proveyó milagrosamente alimentos para el refrigerio.

i. Dios primero ministró las necesidades físicas de Elías. Esto no es siempre Su orden, pero las necesidades físicas son importantes. Algunas veces, la cosa más espiritual que una persona puede hacer es solamente el tomar el suficiente descanso y refrigerio.

ii. “¡Y cuántos hay en estos días que se ponen debajo del enebro de Elías, dispuestos y deseando rendir esa carga pesada impuesta sobre ellos por el Todopoderoso!” (Trapp)

b. Comió y bebió, y volvió a dormirse: Elías recibió este descanso y refrigerio en repetidas ocasiones de parte de Jehová. Una rápida siesta y una comida rápida no eran suficientes.

i. “Antes de entrar en comunión con él, la cual era por la corrección de su falsa actitud de temor, Él le ordenó que comiera, ministrando así a su debilidad física.” (Morgan)

ii. “El espíritu necesita ser alimentado, y el cuerpo también necesita alimento. No olviden estos asuntos; parecieran para algunas personas que no debería de mencionar tales cosas pequeñas como la comida y el descanso, pero estos pudieran ser los primeros elementos que realmente ayudan a un pobre siervo de Dios deprimido.” (Spurgeon)

iii. “Fue muy cortés de parte de Dios el tratar esto con su siervo. Podríamos haber esperado una reprensión o protesta, rencilla o castigo; pero a duras penas hubiéramos esperado un tato tan amoroso y gentil como éste.” (Meyer)

c. Levántate y come, porque largo camino te resta: Dios envió a Elías a un viaje de 200 millas, 40 días, hacia el Monte Horeb, también conocido como el Monte Sinaí. Esto muestra que Dios no demandó una recuperación inmediata de Elías. Él permitió que el profeta tuviera un tiempo para recuperarse de su depresión espiritual.

i. “El viaje de cuarenta días de Elías no esta sin significado. Así es, un viaje directo desde Beerseba hubiera requerido un poco más de un cuarto de ese tiempo. Por lo tanto, el periodo es de propósito simbólico. Como los hijos de Israel tuvieron un notable fracaso espiritual, y tuvieron que vagar cuarenta años en el desierto, así un Elías derrotado debía pasar cuarenta días en el desierto.” (Patterson and Austel)

2. (1 Reyes 19:9-10) Dios permite que Elías desahogue sus frustraciones.


Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? Él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.

a. Se metió en una cueva: Literalmente, el Hebreo en definitiva esta describiendo una cueva. “La cueva pudo bien ser la específica ‘hendidura de la peña’ donde Dios se apareció a Moisés (Éxodo 33:22) en lugar una ‘región de cuevas’ genérica.” (Wiseman)

i. “Quizás ningún lugar en la tierra esta asociada más con la presencia manifiesta de Dios que ese monte sagrado.” (Meyer)

b. ¿Qué haces aquí, Elías? Dios sabía la respuesta de esta pregunta, pero le hacía bien a Elías el hablar con Jehová libremente y el desahogar su corazón.

i. “Dios tiene maneras de enseñarnos a todos nosotros en nuestros huesos y en nuestra carne, pero él especialmente sabe como hacer esto con aquellos de los cuales él pone cualquier honor en su servicio. No te debes de maravillar, si Dios debiera de agradarse en bendecirte a la conversión de almas, que él también te haga en ciertas ocasiones inteligente.” (Spurgeon)

c. He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos: Elías protestó con Dios, “Te he servido fielmente y ahora mira el peligro en el cual esto.” Para Elías – y muchos siervos de Dios desde entonces – parecía injusto que un fiel siervo de Dios debiera ser hecho para sufrir.

d. Sólo yo he quedado: Esto no era certero, pero reflejaba como se sentía Elías. Aún atrás, en la confrontación en el Monte Carmelo, Elías dijo Sólo yo he quedado profeta de Jehová (1 Reyes 18:22). Tiempos desalentadores hace que los siervos de Dios se sientan más aislados y solos de lo que están.

e. Sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida: De una manera extraña, las razones que Elías dio eran en realidad razones importantes para que él quedara con vida. Si él en realidad era el último profeta o creyente vivo, ¿no debería de buscar el vivir el mayor tiempo posible? Si los enemigos de Dios, como Jezabel, le querían muerto, ¿no debería de buscar él el derrotar su malvada voluntad? Elías aquí poderosamente mostró la naturaleza irrazonable de incredulidad y temor.

3. (1 Reyes 19:11-12) Dios se muestra a Si mismo a Elías.


Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.

a. Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová: Dios sabía lo que el deprimido y desalentado Elías necesitaba. Él necesitaba un encuentro personal con Dios. No había nada fundamentalmente mal con la teología de Elías, pero en el momento había algo que faltaba en su experiencia.

b. He aquí Jehová que pasaba: Dios trajo Su presencia ante Elías, pero primero para mostrar donde Él no estaba. El Señor no estaba en el viento, Él no estaba en el terremoto, Él no estaba en el fuego. Como muchos otros, Elías probablemente solo buscaba a Dios en manifestaciones dramáticas. Ciertamente, Dios algunas veces aparece de tales maneras, pero Él a menudo aparece en ambientes menos dramáticos.

i. “Esta misma lección debe de ser aprendida una y otra vez por todos nosotros: repitámosla, ‘No por espada, ni por ejercito, sino por mi Espíritu, dice el Señor.’ Se debe de lamentar que la mayoría de los que profesan obstinadamente se asen del fatal error de buscar demostraciones de poder de alguna u otra forma. He oído que cierta iglesia esta buscando a un hombre muy inteligente: ella piensa que Dios esta en el viento... Esta pequeña voz apacible será callada y silenciada, mientras que las jactancias de tu sabiduría suenan como un viento que aúlla o un trueno sin acompañamiento de lluvia.” (Spurgeon)

c. Tras el fuego un silbo apacible y delicado: Este último fenómeno era un marcado contraste hacia las previas manifestaciones. Dios en realidad se encontró con Elías en el callado silbido de una voz, en lugar del fenómeno del terremoto que antes se había ido.

i. Wiseman llama silbo apacible una voz apacible.

ii. “Y ahora los truenos cesaron, y los relámpagos se habían ido, y la tierra estaba quiera, y el viento se había callado, y había una calma como de muerte, y de en medio del aire calmado, de allí vino lo que el Hebreo llama ‘una voz de silencio apacible,’ como si el silencio se hubiera hecho audible. No hay nada más terrible una horrible quietud después de un terrible estruendo.” (Spurgeon)

iii. Elías quizás pensó que la demostración dramática de poder en el Monte Carmelo haría que la nación diera un giro. O quizás él pensó que la demostración radical del juicio de Dios en contra de los sacerdotes de Baal, seguida por la vindicación en el Monte Carmelo, cambiaría los corazones de la nación. Nada de esto funcionó. Este ejemplo es importante para los ministros Cristianos, especialmente los predicadores, hoy en día. Muestra que demostraciones de poder y el predicar la ira de Dios no necesariamente cambian los corazones. En lugar, el silbo apacible de Dios hablando al corazón humano es en realidad más poderoso que las demostraciones externas de poder o demostraciones del juicio de Dios.

iii. “Debido al éxito en el Carmelo se derritió como la brisa de la mañana, él pensó que su carrera había sido un fracaso todo ese tiempo, y que no trajo a nadie a rendir reverencia a Jehová; pero él estaba leyendo con los ojos de la incredulidad, y su imaginación le condujo en lugar de los hechos del caso. Aquí hay siete mil personas regadas de arriba a abajo por todo el país, a los cuales Dios a bendecido por el testimonio de Elías. Si él no hubo bendecido sus grandes cosas como él deseaba, aún sus pequeñas cosas hubieron prosperado grandemente. Era la conducta diaria de Elías en lugar de los milagros, que impresionaron hasta estos siete mil, y les condujo que se aferraran a su integridad.” (Spurgeon)

4. (1 Reyes 19:13-15) Después de este ministerio, Dios le da a Elías trabajo para hacer.


Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? Él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. Y le dio Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria.

a. Cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva: Inmediatamente Elías sintió que Dios estaba presente en el silbo apacible de una manera en la cual Él no estaba en los fenómenos anteriores y más dramáticos. Debido a que el sintió la presencia especial de Dios, Elías inmediatamente se humilló a si mismo cuando él cubrió su rostro con su manto.

i. “A través del horror y temor de la presencia de Dios, al ser sensible de que él no era ni digno ni capaz de soportar la vista de Dios con el rostro descubierto.” (Poole)

ii. “El primero cubrió su rostro con su manto – — él se volvió dominado e impactado con admiración – lleno de reverencia. ¡Oh! Es una gran cosa cuando un pecador esta dispuesto a cubrir su rostro cuando él esta confundido, y dice, ‘No puedo defender mi causa; soy culpable.’ Sabemos que si en nuestros estrados un hombre se declara culpable, él es castigado; pero en el propiciatorio del evangelio, cualquiera que se declara culpable es perdonado. Cubre tu rostro.” (Spurgeon)

b. ¿Qué haces aquí, Elías? Dios le hizo la misma pregunta a Elías – y recibió la misma respuesta – como en 1 Reyes 19:9-10. Había algo útil para Elías en esta pregunta y en el proceso de la respuesta.

c. Ve, vuélvete por tu camino... ungirás a Hazael por rey de Siria: Dios le dio a Elías algo por hacer. Él necesitaba una tarea en la cual enfocarse, para que evitara una excesiva introspección. Él necesitaba parar de verse a si mismo y a sus propias circunstancias (difíciles). Él necesitaba seguir con lo que Dios quería que él hiciera.

i. “Luego el Señor hizo lo que quizás era lo mejor de todo para Elías, él le dio algo de trabajo por hacer. Él le envió hacia los negocios de su Amo otra vez; y les garantizo que, cuando Elías regresó a ese camino, iba con un paso muy diferente que el que lo trajo hacia Beerseba. Él había ido angustiado y aterrorizado; pero ahora él regresa con la majestad que le pertenece al Tisbita, él ya no tiene más temor de Jezabel.” (Spurgeon)

5. (1 Reyes 19:16-18) Más seguridad para Elías.


A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.

a. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel: Dios tenía más trabajo que Elías debía hacer. Él también demostraría la elección de Dios sobre Jehú para ser el rey que suceda al corrupto Acab y a su mujer Jezabel.

b. Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar: Dios le dio algo más al profeta desalentado y deprimido, más que trabajo por hacer. Él también le dio un amigo y sucesor.

i. Elías necesitaba un amigo; el núcleo de su queja delante de Dios era que él estaba solo. Dios le hizo saber que había un hombre listo para aprender del gran profeta, y ser su discípulo y compañero.

ii. Elías también necesitaba esperanza, y ya que Eliseo podía ser levantado como un sucesor del cargo profético de Elías, Elías entonces sabía que su obra continuaría aún después de su muerte.

c. Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará: Esta era otra fuente de aliento para Elías. Con esta promesa, que al final la justicia sería hecha, y Dios no permitiría la persecución institucionalizada de la idolatría se fuera sin castigo.

d. Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal: Este era el aliento final hacia Elías. Él en repetidas ocasiones se lamentó de que él estaba solo de entre los verdaderos seguidores de Dios (1 Reyes 18:22, 19:10, y 19:14). Esto le aseguró a Elías que él no estaba solo, y que su obra como profeta en sí había sido fructífera.

i. Esto le mostró a Elías que su ministerio silencioso a través de los años en realidad llevó más fruto que el ministerio espectacular en el Monte Carmelo. “Pero, mientras que esa vil idolatría se propagaba en Israel, la adoración al Dios verdadero estaba siendo retenida por siete mil almas fieles, aunque Elías no sabía que había alguien más aparte de él. ¿Cómo fueron ganados para Jehová? Ciertamente no por la impresionante demostración de Elías en la cima del Carmelo, pues eran fieles al Señor antes de eso... El silbo apacible había estado haciendo por Israel lo que Elías no podía hacer.” (Spurgeon)

6. (1 Reyes 19:19-21) El llamamiento de Eliseo.


Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo? Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía.

a. Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat: Elías hizo lo que el silbo apacible de Dios le dijo que hiciera. Sucedió que lo hizo al revés de lo que Dios le describió que hiciera en el pasaje anterior. Quizás Elías creía que él primero necesitaba a un amigo y aprendiz.

b. Que araba con doce yuntas delante de sí: Elías encontró a Eliseo, y le comisionó que ministrara cuando Eliseo estaba trabajando.

c. Pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto: El manto era el símbolo de la autoridad profética de Elías. Este era un símbolo dramático que decía, “Te llamo para que te unas en mi trabajo como profeta.”

i. “El manto, o palio, era la prenda peculiar del profeta, como podemos saber de Zacarías 13:4; y esta estaba hecha probablemente de piel con el pelo aún encima. Vea también 2 Reyes 1:8.” (Clarke)

d. ¿Qué te he hecho yo? Esta pregunta “Podría significar, ‘Vuélvete, pero recuerda lo que he hecho por ti.’ Podría ser una reprensión por cualquier retardo al seguir.” (Wiseman)

i. “La respuesta de Elías indica que él mismo no fue quien llamó a Eliseo; era el llamado de Dios. Ya sea que Eliseo siguiera ese llamado era su propia decisión.” (Patterson y Austel)

e. Tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen: Esto demuestra el entero compromiso de parte de Eliseo para seguir a Elías. Él destruyó las herramientas de su oficio en una fiesta de despedida para su familia y amigos.

i. “Eliseo debió de tener un terreno considerable, cuando él tenía doce yuntas de bueyes para que araran el suelo. Si, por lo tanto, él obedecía el llamado profético, él lo hizo a cuesta de una considerable perdida secular.” (Clarke)

ii. “Así él mostró la voluntad y alegría con la que dejó a sus amigos, para que pudiera servir a Dios en ese empleo sublime y honorable.” (Poole)

© 2016 David Guzik – No se permite la distribución más allá del uso personal sin autorización.

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